Pánico Ramírez. Por Daniel Hofer. Fotos Germán Sáez

Según cuentan ellos mismos, la verdadera historia de Pánico Ramírez comienza hace un año y medio, cuando decidieron encarar la grabación de su primer disco Al fin solos. "Antes habíamos hecho algunas aproximaciones pero digamos que fueron todos intentos para llegar a esta versión que tenemos hoy en cuanto a sonido y formación", explica Germán Lentino (bajo/ sintetizadores) de riguroso sombrero blanco de ala. Acaba de terminar la prueba de sonido y ahora, la banda en pleno concentra en los camarines y ultima detalles para el show que se viene. De pie, formando un semicírculo alrededor del grabador están -además de Germán- Diego Baus (voz y
guitarra), Gastón Morales (Batería) y Grisel Arquimbau (voz y sintes). Para Germán, la incorporación de Grisel -última en entrar al grupo- terminó de cerrar la idea de sonido que buscaban para la banda. "Antes por ahí sonaba más rocker", sintetiza. Diego, también de sombrero, extiende un poco más el concepto: "El sonido está pensado de un modo diferente" -dice- "arranca como una banda electrónica y se le van agregando elementos de rock. En lugar de ir a la sala de ensayo a hacer canciones, vamos a tocar lo que se hizo en una computadora, o electrónicamente y tratar de reproducirlo con instrumentos de rock. Por eso, tiene una dinámica como de pista bailable y hay repeticiones de secuencias, que no necesariamente son de computadora sino que pueden ser de guitarras o de bajo. Se forma una mezcla de elementos electrónicos y acústicos que es como una carga y descarga", explica el frontman. Pero a la hora de señalar al gran responsable de que el sonido Pánico haya alcanzado buen puerto, todos apuntan a la figura clave de Javier Zuker, dj-productor que participó en la grabación y en cada una de las etapas de armado y puesta a punto del álbum. "Nosotros teníamos un deseo que Javier pudo ayudarnos a hacer realidad", cuenta Diego, sin escatimar elogios para el productor que además es su amigo. "Al principio tuvimos reuniones con él para ver cómo encarar la cosa. Después, al final del proceso, cuando ya teníamos armado el concepto de lo que queríamos mostrar en canciones, se acercó y estuvimos trabajando con él también en el estudio", explica. Germán subraya que la de Zuker no fue una producción tradicional, "si se quiere, fue en más tiempo, quizás en menos dosis y a lo largo de muchas reuniones", reflexiona.
Según el paladar con que se lo escuche, Al fin solos puede ser un disco electrónico maquillado de rock o un álbum rockero con una pronunciada vocación por la pista de baile. Sus doce tracks abundan en secuencias de computadoras, pero también en riffs guitarreros y bases férreas, lo que los convierte en aptos para escenarios diversos. "Fijate que últimamente Pánico tocó en el Southfest, un lugar de perfil netamente electrónico y también en shows de rock como el Pepsi o el Quilmes", resalta Germán. "De alguna manera estamos parados en un lugar que nos permite compartir con distintos artistas sin estar haciendo lo mismo", agrega.
No conformes con ello, la escasez de espacios para tocar que reina en la Buenos Aires post Cromañón, los impulsó a pergeñar un novedoso formato: el vj set de Pánico Ramírez.

¿De qué se trata la idea de este formato?
Diego: Surgió como una forma alternativa de seguir existiendo; los lugares no estaban disponibles y para seguir tocando generamos este formato en el que se proyectan imágenes de los sonidos que no están siendo ejecutados en el momento, si hay una guitarra distorsionada en el audio, se ve en la pantalla, aparece Gastón en la pantalla tocando la batería por ejemplo y todo eso está disparado en sincro desde la computadora.
Germán: Por ahí aparezco yo tocando el bajo en la pantalla y en vivo estoy tocando otro instrumento. El tema es que no se podía armar una banda de rock en ese escenario. Además las versiones que suenan no son las originales del disco, son versiones que están puestas como una mirada de noche en una discoteca.
Grisel: Está pensado como algo divertido porque ves la pantalla y ves al baterista tocando, ves movimiento. El formato de vj set se fusiona con la fiesta, es un momento en el cual la gente baila y no es el mismo show donde la gente le presta más atención a la banda.
Gastón: Y el baterista está tomando un trago en la barra al mismo tiempo (risas).

¿Creen que el de Pánico es un formato esencialmente exportable? ¿Tienen planes para editar el disco en el exterior?
Diego: Estás dando en la tecla porque en realidad ahora estamos formando parte de un compilado que está saliendo en México también, con varias bandas de allá.
Grisel: Además Gil Cerezo, el cantante de Kinky participó en un tema.

¿Cómo surgió el contacto?
Diego: A través de Suker que mandó material nuestro a la gente de Kinky y Gil Cerezo se copó con la idea y nos mandó lo que le parecía a él que iba en el tema. A nosotros nos gustó lo que hizo, agregó una parte nueva de la letra y la melodía que no estaban desde el principio.
Grisel: La verdad, muy buena onda y, además, entendió muy bien el mensaje de la letra y lo que puso él le dio un touch genial.

Hablando de las letras, a pesar de tener una mirada irónica o humorística, hay elementos como por ejemplo la muerte que se repiten?
Gastón: Con respecto al tema de la muerte podés tener varias miradas, una mirada trágica o una mirada un poco más irónica. Los temas lo que buscan es desafiar posturas sobre las distintas situaciones, ponerte en un lugar un tanto incómodo, desafiarte a que pongas tu cabeza en ciertas situaciones y ponerte delante de un espejo en el que normalmente no te ponés solo, el disco intenta llevarte a un lugar, despertarte una emoción inducida por nosotros.

La estética retro y los sombreros también parecen jugar un rol importante en la banda. ¿Cómo surgió la idea?
Diego: Los sombreros se los robó a mi viejo que es tanguero de verdad (risas). Me gustó y me siento bien. Me da como otra energía al tocar. También está ese contraste de hacer una música electrónica y vestirnos como si fuéramos de otra época.
Gastón: Te genera una cosa de imaginarte cuando ves a dos tipos con sombreros y estas ropas que van a hacer una música muy distinta.
Grisel: Nos gusta la ropa de feria americana, un poco salió de eso.
Germán: Hoy en día no se discute que las bandas tienen que tener una línea estética, ahora que hablábamos de la cosa internacional de la banda, me acordé también que hay elementos en varios lugares de América que se emparentan un poco con lo que se ve de Pánico. De manera no muy conciente, caímos en algo que puede tener un reflejo afuera, hay una cosa de casino cubano o de malandro brasileño, hasta de gangster norteamericano también. Hay un hilo conductor entre esas cosas.

¿Qué significó para la banda haber teloneado a Cerati en el show del Rosedal?
Germán: Fue una vidriera muy grande. La verdad que fue un gesto sumamente generoso de parte de Gustavo y su gente porque de alguna manera nos pusieron a disposición toda su convocatoria, toda, porque al ser un show gratis, al aire libre, el que no fue es porque no quiso, se enteró todo el mundo. Creo que ese tipo de evento te posicionan y también te prueban, no es lo mismo tocar para cien personas que para diezmil. Creo que fue muy positivo para la banda vernos ahí y saber que podemos estar en esos lugares y también para mostrar la banda y que se conozca.
Gastón: Sobre todo, hablando en términos futboleros, fue una cancha difícil porque es interesante caer bien para el paladar del público de Gustavo.
Diego: Después de ese show, hubo mucha gente que se sumó, se anotaron en la página de Internet, nos vinieron a ver y nos dicen en el fotolog que nos conocieron ese día.

Próximas fechas: 16 de junio en el Roxy y 29 de junio en el Centro Cultural Rojas.